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jueves, 26 de enero de 2017

22 Enero. Los ojos no son el espejo de nada.

Hoy me han venido a la cabeza todas las razones que me faltan y toda la pena que me sobra.
Creedme: soy un vacío monumental.
No dejo de analizarme. De buscarme las raíces. De buscarme en el barro. Tengo anclada a las orejas la canción más triste que he escuchado últimamente y me siguen faltando razones por las que llorar. Pero lloro.
A ríos.
A mares.
Y no me limpio: me convierto en desagüe, en marea, en arrecife. Y la soledad me arrastra de los pelos hasta una orilla que jamás será la mía. A una isla de paz y de calma que me angustia porque yo sólo necesito ruido. Baile. Desastre. Ciclón.

Tengo en las entrañas todas las desgracias que encontré en cada introspección porque cada vez me calan más adentro y no soy capaz de resurgir de mis cenizas.

Supongo que no estoy tan mal después de todo. Que sólo es una racha; un conflicto interno que por definición es irrelevante; ¿qué más da la guerra si se lleva dentro? ¿a quién le importan tus pedazos si te ven entera? Por eso os digo que no: los ojos no son espejo de nada. Como mucho la mirada. Y casi nadie sabe mirar...


5 comentarios:

  1. Decir que me ha encantado es quedarse corto... Es terrible sentirse roto por dentro y que no haya nadie que se dé cuenta o que haga algo, pero tarde o temprano alguien sabrá leer esa mirada y la carga no será tan pesada
    Un saludo

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  2. Me ha gustado muchoo.!!
    Hacia ya tiempo que no me pasaba y me vuelves a sorprender!
    Habia parrafos tan internos que me emocianaba.
    ¿Que te parece si pasas por mi "Gusanolandia" y te diviertes un poco con mi nueva historia?
    Un saludo Espero saber de ti prontito
    besosSS!!!

    http//:gusanitosvoladores.blogspot.com

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  3. "Y casi nadie sabe mirar ..." y así nadie o pocos ven esas batallas que libramos dentro de nosotros.

    Dulces besos siempre para ti y dulce fin de semana.

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  4. Las batallas son de una misma, y si quiere las comparte, porque no es el siglo de desglosar nada cuando en apariencia todo el mundo está bien y tiene un aspecto saludable. Prueba a hablar, a ver qué tal.

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  5. Que los demás no vean lo que llevamos dentro no le quita nada a la guerra que muchas veces nos consume. Es verdad, casi nadie sabe mirar... y no hay mayor soledad que la de ese sufrimiento escondido bajo sonrisas que los demás no saben descifrar... silencios y más silencios.

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