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jueves, 7 de enero de 2016

Derrames sentimentales, Vol IV

He perdido los zapatos
y no logro recordar 
dónde los dejé la última vez.

Supongo que encontrarme en tus pestañas
me hizo volverme más triste,
y andando descalza es más complicado 
esquivar los cristales. 

De todas maneras,
este mundo 
nunca me ha parecido un buen negocio, 
son siempre las mismas caras sin alma
y las mismas personas vacías.

Qué hacen.
Qué quieren.
Qué buscan.
¿Por qué ellas no se lo preguntan?
Quiénes son, joder,
¿por qué me están mirando? 

Tengo las certezas rotas
y lo único a lo que puedo agarrarme
son mis alas.

Y por eso
estoy como si nada
pero siempre,
siempre,
mirando al cielo.

Porque allí
me encuentro mejor.

Me encuentro: 

La libertad se hace paisaje
y me dejo ser 
un poco más yo
que de costumbre.

Todo me duele menos:
hasta tú.

Porque a veces 
es este no entender nada
lo que me lleva a la respuesta
de que no son tus ojos,
sino la forma en que los miro.

Y esta vez creo ser yo
quien ha dado con la clave.

No te miro más.
O casi.
O solo un poco.
O mejor, me dejo volar.

Y te miro.
Pero soy.
Y me quiero.


Te hiero mucho (la historia del amante guisante) -Love of Lesbian






1 comentario:

  1. Y me quiero ... un final que puede ser un inicio y si hay alas, por qué no volar?

    Besos dulces siempre para ti Lucía.

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