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sábado, 21 de marzo de 2015

Ausencias latentes

No sé cómo seguir. Guardo bajo mis párpados todas las tristezas que quizá lleven su nombre aunque yo ya solo pueda pronunciarlo de vez en cuando.
Pero ya no puedo más, he malgastado demasiado tiempo en recordar algo de lo que ya ni siquiera tengo certezas.
Sé que debo cambiar de rumbo, fijarme en otros ojos, en otras vidas, buscar otra luz para encontrar la mía...
Porque si algo insostenible se mantiene mucho tiempo, termina destrozándonos el alma.
Y porque la tristeza, si no muere, mata. Y yo ya no soy capaz de aguantar las mías.

Y lloro, y caen mis penas condensadas en  diminutas esferas de cristal que vuelven todavía más grises mis ojos tristes. Y así, me limpio, me purgo; Y ya no le siento tan dentro de mí.

Hasta que llega ese puto día de la semana, y le veo, o me ve, o me acuerdo. Yo qué sé. Vuelve a infectarme y todos mis remiendos no sirven de nada; vuelvo a llorar desde cero y se me llena el corazón de ausencia.
Otra vez.
Y hasta la próxima.

                                                                                                                            L.

5 comentarios:

  1. No es necesario buscar otra luz para encontrar la tuya, sino hacer brillar la propia con todos sus colores para que el resto sepa de cuanto resplandor habita en ti.

    Besos muy dulces para ti, buen finde.

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  2. Creo que describes perfectamente el dolor de una ausencia..
    De SU ausencia
    Y del querer y no poder olvidar

    Me ha gustado mucho! Besos!

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  3. El tiempo hará que las penas sean menos dolorosas y que, finalmente, todo sea una pesadilla pasajera.
    un besoo!

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  4. No te conozco ni me conoces, pero te prometo que algún día dejarás de llorar por esto :)

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