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miércoles, 4 de febrero de 2015

Locus Amoenus

Aquella noche decidí ajustar las cuentas con todas las farolas que querían mostrarme el camino de vuelta a casa.
"Hoy no, no ahora"
Tus ojos ya me guiaban hacia alguna parte y quizá no fuese mi casa pero estaba contigo y ese es mi hogar.
Si había algo que no quería hacer era volver. No sé de dónde. No sé dónde me hacías sentir.
Pero jamás hubiera vuelto sin ti.
Y aún ahora, jamás regresaría sin ti a aquel lugar.
Y he de confesarte, que aún no sabría situar ese momento, ese instante, ese lugar, en un punto determinado del triste espacio-tiempo de los mortales.

Supongo que el resto del mundo tenía otros planes. El sol saldría y yo despertaría en mi cuarto con ese sabor agridulce de haberte llevado en la garganta, pero ya no. Tan fugaz y tan amargo como si no fuese a repetirse nunca. Y quizá.
Como si no fueses a repetirte nunca más.

Ya no sé si inconscientemente me alejé de ti o si a lo mejor todo hubiera sido igual aunque hubiese dado mi vida por quedarme. Y ahora todo esto. Toda esta mierda de golpe y contra mí, recordando yoquéséqué, pero cuánto me duele.
Se estrellan los recuerdos contra mis sienes y siento como si algo me presionase la vena aorta hasta hacerme explotar el corazón. Definitivamente me agota sentirme así, pero tampoco puedo dormir. Las lágrimas han ido oxidando los órganos y los sentidos y permanezco vegetal, a la espera de algo bueno.

Permanezco.

Bajo las persianas y me quedo a oscuras. Y nada. No pasa nada. Últimamente todo se basa en recordarte. Y no me sirve de nada, y no me sacia. Y no quiero pronunciar una sola palabra más sobre ti. Pero me salen solas, aunque no lleven tu nombre.
Quiero decir, que si hablo de primaveras huele a ti,
y si tengo ganas de tormenta las nubes aparecen con formas que se asemejan a todo lo que me significas.
O soy yo que te veo en todas partes.

Jamás te enamores. Jamás.
Me repetía.
Gilipollas.
A hostias con el mundo.
Tengo frío.
Todo pasa demasiado rápido.
Putas prisas, puto conformismo, y qué puta mierda echarte de menos cuando no me duraste más que una noche.
Demasiados meses.
Cambios de rumbo siempre en dirección contraria.
Vidas inconexas.
¿desde cuándo? ¿hasta cuándo?
Creo que ya sé de qué va esto y no me gusta. Sé que no soy el eje de esta historia. Solo espero. Espero, sin más.

O a que tú me saques de esta.



2 comentarios:

  1. Las contradicciones de los sentimientos expresados siempre con la firmeza de tus letras.

    Un beso dulce Lucía.

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  2. Seradifícilvivirenelrecuerdo.blogspot.com.es Pasate si puedes 😁

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