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viernes, 28 de noviembre de 2014

Tormentas otoñales con nostalgias implícitas

Que no es nada nuevo, que hoy, otra vez, llueve sobre mojado. Se empañan los cristales de las gafas de los señores que leen el periódico en los bancos de los parques esperando el "tic" del "tac" que cambie sus vidas por completo; un golpe de efecto que llega en forma de agua. Y truenos. 

Vuelve a hacerme daño la misma mierda, vuelven a estrellarse contra mi pecho todos los minutos en los que no me escribes. Vuelven, el otoño y sus hojas secas, la lluvia, tu ausencia. La nostalgia que perdura en mis bolsillos hasta primavera, el frío que sólo se va si tú estás cerca. 
Vuelve la angustia a todos los corazones rotos. 
Vuelven las lágrimas para empapar las pestañas de los ojos más tristes y los labios más sinceros. 
Las bufandas, los abrigos, las botas. 
Vuelven las letras de tu nombre y caen, con cada gota, con cada copo, desde las nubes.
Y las farolas vuelven a encenderse a las seis de la tarde.
Y vuelve a llover. Sobre mojado.
Y las suelas de mis zapatos empiezan a agrietarse, que no todos los mares somos capaces de soportar la misma agua...
Yo me entiendo.
Y me incendio.
Y me quemas, Otoño. Y me tiñes de gris y de sangre.
Y me falta luz y me sobran hojas.
Y aún más,y sobre todas las estaciones, me faltas tú.

6 comentarios:

  1. "no todos los mares somos capaces de soportar la misma agua..." Una frase profunda como la verdad misma que encierra.

    Besos dulces para ti y buen fin de semana, aún en otoño.

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  2. El texto me ha encantado, pero el final ya es que es increible. Tienes un blog muy bonito, y unos textos preciosos.

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  3. Que pase pronto ese otoño, que termine esa lluvia. Me gusta la sinceridad que desprende tu escritura.

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