Seguidores.

martes, 3 de junio de 2014

Me marchitas, Primavera.

Maldita primavera. Me has obligado a florecer y yo estaba tan a gusto encerrada en mi capullo. Sin tener que cruzarme con otras flores, porque puede que deba recordarte que algunas tienen espinas...y no te imaginas cómo escuecen sus pinchazos, pero menos te imaginas lo que duele cuando deciden que ya no quieren pincharte más. Y yo ya no busco otras flores, Primavera, no sabes en qué jodido lío me has metido. Yo ahora sólo quiero una; por su olor, color, forma y espinas. Sobre todo sus espinas. Porque encajan a la perfección con mi dedo corazón y ya no puedo soportar que no me pinchen de vez en cuando, pero menos que ya no quieran hacerlo...

Es algo así como si me dijeras "Me llamo Primavera, he venido para curarte el frío del Invierno y he terminado siendo enfermedad más que remedio; porque te difuminas con el color triste del hielo del Invierno, pero en mí sólo sabes encontrarte flores marchitas o que te dejen marchitar"



Jodida primavera. Márchate y no vuelvas nunca; ya no te quiero más.

11 comentarios:

  1. yo de pequeña quería ser una flor. vivían poco, pero eran tan felices.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ni todas las flores son felices ni todas te hacen serlo. Supongo que tuviste suerte con las que te cruzaste

      Eliminar
  2. Hay flores que no florecen en primavera, ni en jardines, quizás seas una de ellas, pero flor después de todo.

    Besos muy dulces para ti.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Confío. Un beso muy grande y gracias por leer, Dulce.

      Eliminar
  3. La primavera y yo nunca nos hemos llevado bien. Primero porque me altera, después porque con ella despierta mi alergia, y porque soy del Team Autumn.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo soy parecida, por lo que leo. Un beso grande y gracias por comentar.

      Eliminar
  4. Que original:) La primavera ha venido pisando fuerte, si señor... Dispuesta a arrasar todo a su paso.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Algunas heridas curan más que cualquier caricia, y yo aún sigo preguntándome cómo es eso posible. Dicen que uno puede hacerse adicto al daño, y algunas espinas pueden ser bonitas depende de los ojos con los que las miremos. Ojalá consiguiéramos dejarnos florecer de vez en cuando sin sufrir daños colaterales, pero parece imposible. Sublime entrada.
    Mil gracias por pasarte por mi blog bonita.
    Un abrazo,

    Daw

    ResponderEliminar
  6. Lo mismo digo, Primavera. Pero yo soy flor de un solo día.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  7. Yo soy una suicida en cada primavera, un abrazo
    Si te apetece me gustaría que pasaras por mi blog y lo leyeras :)

    ResponderEliminar
  8. Me gusta mucho tu blog y me siento identificada en gran medida con lo que escribes, si quieres pásate por el mío :)

    ResponderEliminar