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miércoles, 11 de septiembre de 2013

Ser

Me despierto a tu lado una vez más, apretando los dientes. Me duele la cabeza, me levanto desganada y me dirijo a la cocina, donde la noche anterior abandoné mis ganas de necesitarte para necesitarte sin ganas... Me preparo un café y me siento sobre la mesa, abrazando mis rodillas con los brazos y sosteniendo el café entre las manos, quemando mis dedos, mientras le doy vueltas con la cucharilla. Y así comienzo a pensar, aunque el dolor de cabeza me lo impide. Dios. Parece que alguien me esté taladrando las sienes, amenazándome con disparar si no salgo corriendo de allí, porque no me produces nada bueno; ansiedad, vértigo. De ahí mi dolor de cabeza, de mi necesidad de apretar los dientes y los párpados, y tu mano entre las mías, para convencerme de que cuando abra los ojos no habremos perdido. Sí, éso. No quiero que amanezca y que el Sol nos pille sintiendo; porque ambos sabemos de tu inestabilidad emocional, o de la nuestra, qué más da, la cuestión es que en cualquier momento decidiremos algo. Y éso es lo que temo. Decidir dejar de ser contigo y darme cuenta de que no soy sin ti. O que tu decisión sea dejar de ser conmigo y que sepas ser sin mí...

14 comentarios:

  1. Me gusta! Sigues escribiendo!

    Un fuerte abrazo

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  2. Has hecho que haya deambulado por tu blog durante casi una hora, lo cual considero tiempo bien invertido. Me has encantado, y sobretodo (aunque no lo único), destacaría tu presentación "hablar en primera persona no significa hablar de mi". Te dejo mi blog para que le des un vistazo,si quieres. Te sigo :) http://casualidadesdenuestrasvidas.blogspot.com.es/

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    1. Muchísimas gracias, de verdad.
      Ahora me paso por tu blog, un beso.

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  3. Debe de ser duro aquel momento en el que una persona que forma parte de ti desaparece. Un texto hermoso.
    Besos

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  4. Yo también temo dejar de ser con alguien y perderme a mí misma.

    Llevo un rato deambulando por aquí (¡y qué casa más bonita tienes!), entre tus letras, y dan ganas de traer una maleta vacía para llenarla con las emociones que provocas, que dejas caer.

    Un abrazo :)

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    1. Millones de gracias, en serio. De verdad que me halaga muchísimo que me digas eesto.
      Un besazo.

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  5. Muchas decisiones generan miedo a los posibles cambios, pero a veces hay que dejar de lado aquello que no es lo que queremos.

    Besos dulces para tu jueves.

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  6. Cuesta asumir que otra persona sabe ser sin nosotros, pero a veces tiene que ser así.

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  7. Vaya! Me he sentido identificada con esos miedos de los que hablas. Me encanta el final. ¡Cuánta razón en tan pocas palabras! Decido quedarme, por supuesto, para seguir leyéndote. Un besito desde http://hoyvoyaescribirtesinningunmotivo.blogspot.com.es/

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    1. Muchísimas gracias por tu comentario y por quedarte, un beso muy grande, ahora me paso.

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